Estirar da más flexibilidad a tus músculos, reduciendo la propensión a las lesiones. Cuanto más rígido y contraído el músculo, más fácilmente puede romperse y, por el contrario, cuando más flexible sea, más difícil será romperlo.




¿POR QUÉ SE DEBE ESTIRAR?



Durante una sesión de ejercicios, los músculos se contraen y producen pequeños desgarros en las fibras musculares. Si además, por una cuestión estética, como le ocurre a la mayoría de los corredores, te gusta mantener una musculatura alargada y fibrosa en vez de voluminosa, los ejercicios de estiramiento te ayudarán a mantener un aspecto muscular más estilizado.


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ALGUNOS TIPS QUE DEBES TENER EN CUENTA PARA REALIZAR UN ADECUADO ESTIRAMIENTO


Realiza el ejercicio de estiramiento de forma estática, manteniendo la posición, sin rebotes, ni movimientos bruscos.

Respira profundamente y espira el aire de tus pulmones mientras ejecutas el estiramiento, así ayudarás al músculo en su elongación.

Durante el estiramiento, “tira del músculo”, hasta que lo notes levemente. Mantén la presión de forma sostenida en ese punto.

Mantén la posición durante 30 segundos. Hay estudios que demuestran que es el tiempo que más beneficio aporta a tus músculos. Al cabo de 6 semanas se obtienen mejoras en el rango de movimiento. A partir de los 30 segundos, la mejora es irrelevante.

CON UN ADECUADO ESTIRAMIENTO PUEDES LOGRAR:



Reducir la tensión muscular y relajar el cuerpo.


Aumentar y mejorar el rango de movimiento.


Previene lesiones musculares y distensiones de las articulaciones.


Reducir el riesgo de problemas de espalda.


Prepara adecuadamente el cuerpo para las siguientes sesiones de ejercicios.


Acelera y mejora la circulación sanguínea.


Ayuda a reducir la tensión acumulada, regulando el estrés general.

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CUANDO NO SE DEBE ESTIRAR:


Haber sufrido una fractura, esguince o distensión muscular recientemente.


Tener inflamada alguna articulación.


Síntomas de osteoporosis.


Sientes dolor cuando mueves la articulación o estiras el músculo.