Desde la Oncología se contempla el dolor, la calidad de vida y los cambios en las diferentes áreas de ajuste del paciente que lo presenta, sin embargo, también se manifiestan cambios en las personas que asumen la enfermedad junto con el paciente, es el cuidador quien se apropia de la enfermedad en ocasiones sin pedirlo y por ende, no es consciente de los efectos que genera en él y su grupo familiar. Entendiendo esto, aquí se engloba el proceso de desgaste emocional en el cual se ve inmerso el cuidador de pacientes oncológicos, tipos de cuidadores, factores de riesgo, sobrecarga y estrategias de intervención a manejar desde psicología de la salud.

Ser la persona encargada del cuidado del paciente ayuda a algunas personas a lidiar con la tristeza y el impacto emocional de saber que su ser querido tiene cáncer. Le permite mostrar su amor y respeto, y por supuesto, le hace sentir bien el ser útil y requerido.


 

A continuación, se mencionan algunos consejos prácticos que ayudarán a atender sus propias necesidades y sentimientos:

 Planee hacer algunas cosas que disfrute. Hay tres tipos de actividades que usted necesita hacer: Aquellas que involucren a otras personas, como ir a almorzar con un amigo, aquellas que le dan la sensación de logro, como hacer ejercicio o completar un proyecto y aquellas que le hacen sentirse bien o relajado(a), como ver una comedia o dar un paseo.

 Haga un esfuerzo para mantenerse al día sobre lo que ocurre en la “vida real”, es decir, el mundo no relacionado al cáncer. Vea las noticias. Dedique tiempo para leer el periódico en la mañana.

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 Durante el día, por ejemplo, en la comida, dedique tiempo para no hablar sobre la enfermedad.

 Considere unirse a un grupo de apoyo para cuidadores o visitar a un consejero.

 Si necesita ausentarse de su trabajo, hable con su jefe o con la persona a cargo de beneficios o prestaciones para los empleados. Si no puede o no desea dejar de trabajar, es posible que pueda ausentarse sin goce de sueldo bajo la Ley de Licencia por Motivo Médico o Familiar.

 Pregunte si su compañía ofrece un Programa de Asistencia al Empleado (EAP, siglas en inglés). Estos programas pueden ponerle en contacto con un consejero si necesita ayuda para lidiar con distintos asuntos, como problemas financieros, estrés y depresión.

 No trate de hacerlo todo usted solo(a). Busque la ayuda de otras personas. Involúcrelos en su vida y en las cosas que se tienen que hacer para el día a día.

CUIDAR DE LA PERSONA CON CÁNCER

Tal vez se dé cuenta que su ser querido con cáncer esté molesto, callado y retraído, o simplemente triste. Trate de apoyarle, de escucharle. Si no está listo(a) para hablar, no trate de forzarle a hacerlo. Tal vez necesite algo de tiempo para organizar sus pensamientos antes de que pueda hablar con usted. Puede que le parezca que no quiere hablar con usted debido a que temen lastimar sus sentimientos. Asegúrese que sepa que usted está abierto(a) a conversar, incluso de los temas difíciles.

No obstante, es posible que usted y su ser querido quieran acordar algunos límites sobre lo que se espera de usted como cuidador y de él o ella como paciente. Por ejemplo:

 Determinen las tareas que el paciente puede hacer por sí mismo. Permita que el paciente haga tanto como sea posible.

 El paciente debe sentirse bien compartiendo sus pensamientos y sentimientos con usted, pero usted también puede animarle a hablar sobre otras cosas que no estén relacionadas con la enfermedad.

 No trate de ocultar las malas noticias o información desagradable en un esfuerzo para proteger los sentimientos de su ser querido. Esto puede causar desconfianza y resentimiento. Permita que el paciente tome tantas decisiones como pueda.

El papel que desempeña es muy importante para ayudar a su ser querido en su experiencia con el cáncer.