1. Empieza siempre a valorar de forma cefálica a caudal

  2. Ten en cuenta todos los segmentos corporales y articulares (cuello, hombros, codos, crestas ilíacas, rodillas y cuello de pie)

  3. Recuerda: El centro de masa y de gravedad son muy importantes

  4. Valora en todas las vistas, anterior, posterior y lateral izquierda y bilateral

  5. Ten en cuenta las inclinaciones y rotaciones corporales que encuentres para realizar un análisis más detallado

  6. Recuerda tener en cuenta el peso del paciente, ya que sí hay alteraciones en este la postura puede cambiar

  7. Ten presente si el paciente al que estás valorando tiene puntos dolorosos que le estén generando compensaciones posturales

  8. Es importante que registres todos los hallazgos para poder realizar un análisis profundo posteriormente y así generar un plan de intervención exitoso