Como es de saberse, los bebés tienen diferentes etapas en su desenvolvimiento en el mundo, una de ella es el desarrollo motor. Cuando tenemos un neonato en la familia sabemos que se mueve, que en algún momento va a sentarse, va a gatear y va a caminar; pero no todos sabemos cuáles son los signos de alarma que nos anuncian que su motricidad no está del todo bien.

Para que el desarrollo motor se cumpla de forma óptima el bebé debe desenvolverse con éxito en un patrón de movimiento y eso define que pueda llegar a la siguiente etapa, por ejemplo: Antes de que el bebé se pueda voltear a adoptar el prono, debe tener control cefálico, antes de que el bebé se adopte el sedente debe aprender a rolar, antes de ponerse de pie debe gatear.



Conjunto a lo anterior es importante resaltar que el bebé también se va desarrollando cognitiva y sensorialmente y esto influye de forma recíproca e inversamente proporcional en su completa integración y maduración cerebral.

Teniendo en cuenta lo anterior ahora vamos a nombrar diferentes signos y señales que indican que hay algo anormal en el desarrollo del bebé y que se debe consultar con el especialista indicado para evitar agravantes mayores.

Odoo • Texto e imagen

 0 a 2 MESES 

 Si el neonato se encuentra muy flácido y al moverlo o girarlo no levanta la cabeza y la sostiene por pocos segundos. 
 Si al estar alerta no se encuentra activo y no mueve brazos y piernas. 
 Si al jugar con él no responde a los estímulos visuales (como juguetes con luces), sonoros (como juguetes musicales) o simplemente no se encuentra animado respondiendo a la actividad.
 Si no sigue los objetos y los estímulos con la mirada.

 2 a 4 MESES 

 Si no se pone en decúbito lateral.
 Si no se gira o no intenta hacerlo.
 Si no adopta el prono ni se sostiene sobre codos al estar en esta posición.
 Si no tiene agarre con objetos y juguetes.
 Si no se lleva a la boca los objetos.

 4 a 6 MESES 

 Si no adopta el sedente con apoyo de manos y lo sostiene unos pocos segundos.
 Si no se agarra los pies.
 Si no da la vuelta para adoptar el prono y vuelve a hacerlo para adoptar el supino.
 Si no se pasa las cosas de una mano a otra.

 6 a 9 MESES 

 Si no adopta el sedente y lo mantiene sin apoyo.
 Si no empieza el gateo.
 Si no se sostiene de pie con apoyo.
 Si no imita algunos gestos familiares.

 9 a 12 MESES 

 Si no se mantiene de pie solo.
 Si no empieza a caminar.
 Si no entiende órdenes sencillas.
 Si no agarra objetos con el índice y el pulgar.

Cabe aclarar que todos los cuerpos son distintos, cada uno tiene un ritmo diferente y puede que el niño haga algunas cosas y otras no, esto no quiere decir que esté mal o tenga alguna patología, sin embargo, es mejor aclararlo con un profesional para no dejar pasar señales que pueden ser importantes.

El hecho que el bebé tenga algunas de las anteriores señales no indica que esté cursando con alguna alteración, no obstante, sí puede indicar que hace falta estimularlo más mediante el juego o formas más lúdicas para que sienta la necesidad de moverse para explorar su ambiente de desarrollo.

 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 

Quispe Cruz, L. M. (2019). Desarrollo motor grueso en niños de edad preescolar de las islas del Lago Titicaca. Tomado de: http://repositorio.unap.edu.pe/bitstream/handle/UNAP/14263/Quispe_Cruz_Lisbeth_Marutzia.pdf?sequence=1&isAllowed=

Ávila Curiel, A. C., Álvarez Izazaga, M. A., & Galindo-Gómez, C. (2018). Retraso del Neurodesarrollo, Desnutrición y Estimulación Oportuna en Niños Rurales Mexicanos. Acta de investigación psicológica, 8(3), 6-16. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-48322018000300006

Díaz-Granda, R. (2017). Factores asociados a retardo del desarrollo psicomotor en niños menores de seis meses de edad. Maskana, 8, 49-58. https://publicaciones.ucuenca.edu.ec/ojs/index.php/maskana/article/view/1876