Los ejercicios de Buerguer-Allen son ejercicios indicados en problemas circulatorios periféricos, como arterioesclerosis y trombosis venosa, la circulación colateral se da por el establecimiento del flujo sanguíneo entre un vaso obstruido y la continuación de dicho vaso más abajo del punto donde se encuentra dicha obstrucción. Se basan en reacciones de hiperemia local, y los debe realizar el paciente en su cama entre 3 y 5 veces diarias. Estos ejercicios además de las reacciones inmediatas que tienen lugar en cada fase, consiguen aumentar el flujo sanguíneo en los miembros inferiores de manera general 5 minutos después de finalizados los mismos.

Indicaciones de los ejercicios de Buerguer Allen

Este tipo de ejercicio terapéutico puede aplicarse en diversos trastornos de la circulación periférica. Se encuentran cuatro categorías para clasificar estas enfermedades. Las categorías que indican los ejercicios de Buerguer-Allen son:

 Trastornos Arteriales:
Embolia
Trombosis
Trauma agudo
Tromboangitis obliterarte
Arterioesclerosis
Síndrome de Raynaud
Espasmo arterial

 Trastornos venosos
Venas varicosas
Tromboflebitis
Flebotrombosis

 Trastornos arteriovenosos
Tromboangitis obliterarte
Fístulas Arteriovenosas
Espasmo arterial asociado con tromboflebitis

 Trastornos Linfáticos
Linfedema
Linfangitis

Contraindicaciones de los ejercicios de Buerguer Allen
Gangrena
Trombosis reciente o extensa
Cuando los ejercicios causen mucho dolor al paciente

Técnica de aplicación

1. Fase de elevación: En esta primera fase el paciente se encuentra en decúbito supino con los miembros inferiores flexionados por la cadera, en un Ángulo de 60º a 90º aproximadamente. Se mantiene esta posición entre medio minuto y tres minutos (de 30 a 180 segundos), realizando dorsiflexiones y plantiflexiones, hasta producir una palidez en la piel.

2. Fase de descenso: En la segunda fase el paciente está en sedestación con los pies colgando, y va a realizar circunducciones de ambos tobillos, por espacio de 2 a 5 minutos hasta conseguir una hiperemia, que se va a producir por la llegada masiva de sangre a la zona luego del padecimiento anterior.

3. Fase de reposo: En esta última fase el paciente se coloca en decúbito supino y realiza dorsiflexiones y plantiflexiones del tobillo por un tiempo de 3 a 5 minutos.  


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