El automasaje es una de las estrategias más útiles en caso de sentir molestias o dolores en la región temporomandibular, cervical o facial en general. En el blog de hoy te daremos algunos tips de cómo hacer un automasaje beneficioso en estas regiones.

A tener en cuenta:

  • Si el masaje es en la región facial, es importante no usar aceites que puedan ser irritantes, ya que la piel de la zona tiende a ser más delicada que en otras regiones.

  • Si el dolor que tienes es de tipo agudo, es decir que apareció en los últimos 8 días, es preferible que emplees hielo en la zona.

  • Si el dolor que tienes es de tipo crónico, es decir que llevas con este más de 1 mes, es preferible que utilices calor en la zona.


Paso a paso:


  1. Identifica el o los puntos dolorosos: Puedes hacerlo haciendo una palpación en toda la región, sabrás cuál es porque el dolor incrementará al momento de hacer la digito presión y probablemente sentirás un bulto (punto gatillo) en la misma zona.

  2. Usa estrategias para manejar el dolor y relajar la zona previamente: Puedes poner hielo o calor en la zona dependiendo de las características del dolor, el hielo puede ser directo haciendo un masaje durante 5 minutos, el calor lo puedes poner durante 10 minutos y dejarlo actuar, después de esto sentirás liviana la zona para seguir trabajándola.


  3. Realiza una liberación miofascial de la zona: Esto lo puedes hacer poniendo la palma de tu mano en toda la región dolorosa, generando una presión muy sutil hacia todas las direcciones durante mínimo 10 minutos, esto prepara aún más el tejido para el resto de la terapia. 

  4. Empieza a realizar un amasamiento suave en el punto doloroso: Puedes hacerlo realizando una pinza en el punto gatillo si la región lo permite, o con la yema de los dedos empezar a hacer círculos suaves en la zona para empezar a relajarla. A medida que sientas que el tejido va respondiendo, puedes disminuir o aumentar la presión con la que haces el masaje.

  5. Cierra con estiramientos activos de la región cervical y facial: Cada estiramiento debe durar como mínimo 15 segundos, es importante que estires toda la musculatura de cuello y de la cara, puedes apoyarte de vídeos interactivos para entender mejor cómo hacerlo.


Lo anterior lo puedes aplicar de 2 a 3 veces por semana con el fin de generar continuidad en el tratamiento y así ver los beneficios más pronto. Es fundamental aclarar que si el dolor no cesa, debes consultar con un fisioterapeuta especializado para que evalúe el caso y use herramientas diferentes para lograr la rehabilitación de la funcionalidad.


Si eres Fisio y no conoces estrategias innovadoras en la rehabilitación de disfunciones temporomandibulares, te invitamos a conocer nuestra ruta de aprendizaje en el área y así llevar tu profesión a otro nivel.